La red neuronal se constituye básicamente durante los primeros años de vida. Los sentidos son las puertas de acceso a la información que tiene el cerebro del niño, así como el principal canal de comunicación, especialmente en los primeros años de vida.

A través de los sentidos entramos en contacto con el entorno que nos rodea, pudiendo establecer un vínculo afectivo con las personas más cercanas, las personas de referencia, como son la familia y el educador.

El tacto es un sentido que favorece el proceso de mielinización. La falta de contacto puede provocar un deterioro psíco-físico, pero si se estimula adecuadamente favorecemos diferentes aspectos del desarrollo general del niño: biológico, afectivo, psicológico, comunicativo y social. En este sentido, podemos decir que la estimulación del sentido del tacto también favorece la intervención educativa con los alumnos con necesidades educativas especiales.

Durante las sesiones del curso El Tacto y la Afectividad en Educación Infantil, realizado en el CRIF Las Acacias de la mano de Sonia Luchena, hemos aprendido estrategias para poder realizar una estimulación adecuada, estableciendo su relación con los aspectos curriculares y concretamente con la relación positiva de respeto y enriquecimiento personal que se establece entre el educador y el niño. En este enlace podéis descargar documentación adicional con estrategias y actividades para llevar al aula.

Este curso ha ayudado a sensibilizar a los profesionales en Educación Infantil sobre la importancia del sentido del tacto y sobre la repercusión que la intervención educativa desde las edades más tempranas puede tener en el niño.

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